Al hablar de suelo vinílico (tarima vinílica) o tarima flotante mentamos la pregunta más habitual al momento de escoger un pavimento para el hogar o para el negocio (especialmente si se opta por una tarima).

Diferencia entre un suelo vinílico y una tarima flotante

Un suelo vinílico es, esencia, un pavimento de material sintético (PVC o vinilo) con acabados que imitan la madera, a la baldosa o al mármol. Mientras tanto, las tarimas flotantes, por su parte, se fabrica en madera o sintéticos derivados con acabados similares a la tarima vinílica.

En cuanto a las ventajas de los suelos vinílicos, hablamos de que sus materiales resistente el agua sin problemas; pero se deforman con el calor. Justo al contrario que la tarima flotante. Estam aguanta bien altas temperaturas, incluso si se coloca sobre un suelo radiante.

Tarima vinílica

Es apta para uso doméstico y comercial; resistente a arañazos y al desgaste. Además, se pueden instalar en zonas húmedas; pero siempre suelo bien nivelada y en zonas que no sobrepasen los 35º.

  • Donde se pueden instalar la tarima vinílica: viviendas, baños, cocinas, sótanos, restaurantes, tiendas, hoteles, oficinas.

Tarima flotante

Apta para uso doméstico y comercial; y también resistente arañazos y desgaste; pero no son amigas de los lugares húmedos, aunque sí que aguantan mejor el calor. El pavimento sobre el que se instale debe estar nivelado.

  • Donde se pueden instalar las tarimas flotantes laminadas: viviendas y es cocinas y baños siempre que el fabricante lo aconseje, en oficinas, tiendas, hoteles.