Una de las preguntas más comunes a la hora de afrontar una reforma en el exterior es el suelo que debemos colocar, especialmente en terrazas o balcones.

En esta tesitura, hay muchas opciones a elegir para un suelo exterior

— Madera (de pino, tropical o composite)
— Cerámica
— Piedra natural
— Pizarra
— Cuarcitas
— Microcemento
— Gres o barro
Césped artificial
Suelo vinílico
— Caucho (PVC)
— Plástico

Ahora bien, el suelo de PVC es realmente adecuado para el exterior. Aunque es una alternativa barata, no es la mejor elección.

Esto se debe a que a diferencia de la madera tropical, el suelo vinílico se malogra con el sol, especialmente en las juntas pese a ser un material aislante o ignífugo y fácil de limpiar.

En el caso de que dispongas de una terraza cubierta, puede ser una buena opción; pero como alternativa económica, puedes optar por la hierba sintética o la piedra natural o el gres (y barro) si vives en ciudad.

En el caso de que residas en una casa apartada y en entornos de poca humedad, la madera es una de tus mejores opciones.

Ahora bien, si optar por utilizar microcemento o cerámica, debes tener en cuenta que son pavimentos más orientados a patios o terrazas interiores, que no solo aportan un toque de distinción y de diseño destacado, sino que la exposición a agentes que pueden dañarlo se reduce drásticamente.

En cuanto al gres, la recomendación es similar a la sel suelo vinílico, lo ideal es para terrazas cerradas o para balcones pequeños (tanto en núcleos urbanos como fuera de ellos).

En conclusión, sí, es posible utilizar suelo vinílico en exteriores; pero no es la opción más duradera salvo en contadas excepciones. Si es tu caso, recuerda que desde Pavimentos Arquiservi nos ocupamos de la venta e instalación de suelo vinílico en cualquier lugar de España.