Uno de los mayores retos en invierno es calentar nuestro hogar con el mayor ahorro posible. Entre todos los existentes, la calefacción por suelo radiante sobresale sobre el resto; pero para ello debes disponer de suelo laminado (o tarima) capaz de soportar el calor.

¿Qué es el suelo radiante y cómo funciona?

Se habla de paramento radiante o losa radiante al sistema de calefacción que emplea unos de sus componentes como emisor de calor desde el propio pavimento.

Asimismo, el suelo radiante está conformado por una red de tuberías por las que circula el agua y que se calienta para conseguir una distribución del calor homogénea.

Este sistema precisa una bomba de calor geotérmica, bomba de calor convencional o en un sistema de caldera y enfriadora.

Además, el suelo radiante ayuda a absorber el exceso de calor en verano, moderando ligeramente el ambiente.

¿Cómo se instala el suelo radiante?

¿Dónde se puede instalar el suelo radiante?

    • – En viviendas.
    • – En edificios con suelo técnico: hospitales, oficinas, fábricas, colegios, guarderías infantiles, naves industriales, etc.
    • – Complejos deportivos.

Beneficios y ventajas del suelo radiante

Económico

Permite ahorrar hasta el 30% sobre otros sistemas en viviendas, y hasta un 60% en naves industriales y otras construcciones amplias.

Ecológico

Al ser un sistema basado en agua y con la posibilidad de construirse con materiales reciclables en su mayoría, también se puede combinar con energías renovables.

Cuida tu salud

Su funcionamiento a baja temperatura no se generan corrientes de aire caliente, por lo que es ideal para personas alérgicas a los ácaros. No en vano se trata del único sistema recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ideal para el diseño de interiores y seguro para los más pequeños

Al carecer de radiadores, y colocar los elementos de la calefacción en zonas inaccesibles, disponemos de mayor espacio para la decoración y es posible despreocuparse de que los niños se quemen.

Aislamiento térmico y acústico en verano y en invierno

Gracias a su instalación genera un aislamiento térmico y acústico tanto en verano como en invierno.

¿Por qué se precisa suelo laminado?

A la hora de poner en funcionamiento el suelo radiante, el calor que emite es capaz de malograr un pavimento poco resistente. Es por ello que una tarima (como el suelo laminado) o el parquet son ideales para ello.

Sin embargo, otros suelos, como el de cemento o el suelo vinílico son desaconsejables debido a su composición y a que no optimizan el calor generado.