Estar en el hogar, entre las mismas cuatro paredes durante tanto tiempo puede hacerse monótono, es por ello que los cambios son mejor bienvenidos para variar un poco las vistas que tienes a diario.

Aunque cada habitación requiere un trato distinto, en todas las estancias hay que tratar de maximizar la luz natural que entra por las ventanas.

Salón

Se trata de la estancia en la que más tiempo expenderás durante el confinamiento.

Puedes optar por cambiar la distribución, jugar con la disposición de los espejos o con los colores y materiales de los cojines.

El orden también es capaz de modificar un espacio sin necesidad de otros grandes cambios.

Baño

Es la estancia más complicada de reimaginar sin una reforma de por medio.

El color de las toallas o de las cortinas —si hay— es aquello sobre lo que puedes influir.

También en la potencia y calidez de las bombillas, en las que optar por luces led blancas de algo más de potencia genera mayor luminosidad.

Dormitorio

Ampliar el espacio en el dormitorio es complicado, especialmente si se cuenta con una cama de matrimonio y un armario que no está empotrado.

Lo más importante es que la estancia no pierda su esencia acogedora, ni a una iluminación cálida.

También es una buena idea optar por ropa de cama con colores neutros o por el blanco.

El truco, incluso en dormitorios pequeños, para brindar más luz al espacio, reside en los espejos.

Zonas exteriores: balcones y terrazas

El hecho de no poder salir de casa ha obligado a valorar el balcón y la terraza.

Se puede decorar con una silla o una banqueta, incluso con una mesa plegable y algunas macetas; pero si lo que buscas es darle un lavado de cara profundo, solo precisas césped artificial.

Lo mejor es que es económico, fácil de instalar y muy sencillo de mantener.