¡No hay nada más desagradable que ir por casa o por la oficina y, según el calzado que llevemos o la época del año en la que estemos, notar chispazos cada dos por tres debido a la tarima laminada! Y es que a pesar de que las tarimas de las firmas más reconocidas -como Arquifloor, QuickStep, Faus o Meister – ya son antiestáticas, todavía quedan modelos de algunas marcas que no lo son. A continuación te contamos qué elementos influyen en que se genere mayor electricidad estática y te damos algunos consejos.

Consejos para evitar que se produzcan calambres:

-La humedad ambiental es un factor clave. A menor humedad, mayor número de chispazos. Así que podéis incorporar un humidificador-ionizador.

-Se puede fregar la tarima -siempre con la fregona bien escurrida- con productos especiales para eliminar la carga estática.

-Contar con toma de tierra, para que por ella se derive la electricidad.

-Y si vais a instalar un suelo nuevo, es preferible que elijáis uno que sea antiestático, pero si os habéis ‘encaprichado’ de un modelo que no lo es, la solución es instalar un subsuelo antiestático bajo la tarima.

Las marcas de tarima cuyos modelos no son antiestáticos suelen tener sus fábricas ubicadas en países del norte de Europa, donde el grado de humedad es constantemente alto. De ahí que ellos no tengan el problema de los chispazos. El grado de humedad correcto se sitúa alrededor del 50%. Por debajo del 30% se favorece enormemente la aparición de electricidad estática.