Con el frío, ahorrar en calefacción y mantener el calor en casa durante el invierno es una de las grandes preocupaciones en los hogares españoles. Es por ello que expertos del sector de la energía recomiendan una serie de acciones que debes llevar a cabo para conseguirlo

8 consejos para ahorrar en calefacción y mantener el calor en casa durante el invierno

Ventilar sin llegar al exceso

En este momento, a consecuencia del COVID-19, es muy recomendable ventilar los espacios cerrados; pero esto supone que las estancias se enfríen.
Para minimizarlo, lo ideal es realizar esta acción pocos minutos al tiempo que cerramos las puertas para evitar corrientes y pérdidas importantes en la temperatura.

Extrae el aire de los radiadores

Esta acción, más conocida como “purgar”, se focaliza en la necesidad de extraer el aire del interior de los propios radiadores para que puedan funcionar de manera eficiente.

Se trata de eliminar pequeñas burbujas de aire que suelen generarse durante los meses en desuso de la calefacción, por lo que es recomendable llevar a cabo este paso antes de calentar la casa por primera vez.

Asimismo, se recomienda que se purguen los radiadores con la calefacción apagada.

Usa un termostato para mantener una temperatura agradable.

A más calor, mayor es el consumo. Es por ello que lo recomendable es mantener una temperatura de 21 grados para ahorrar en calefacción y mantener el calor en casa durante el invierno.

El hecho de ponerse un jersey mientras se mira por el ahorro, proporciona entre un 8% y un 13% de importe en las facturas anuales en lo que respecta a la calefacción.

Programa el encendido y el apagado si no telertabajas y cuando duermes

Al estar en casa durante unas horas no sale a cuenta mantener la calefacción suave todo el día, en especial si no cuentas con un termostato.

Céntrate en las habitaciones en las que se hagan vida

Calentar habitaciones vacías es un gasto superfluo que puede evitarse cerrando los radiadores de esas estancias.

No cubrir los radiadores

Disponer muebles cerca o ropa húmeda en los aledaños del radiador disminuye su eficacia y aumenta la factura a final de mes.

Revisa la caldera o cámbiala por una de bajo consumo

Una caldera que no funciona a pleno rendimiento o antigua es menos eficientes que modelos más recientes pensados en la eficiencia energética.

Es por ello que una revisión periódica supone un ahorro a largo plazo.

Ten en cuenta el aislamiento

La gran mayoría de estudios realizados sobre este apartado coinciden en que un mal aislamiento del hogar (específicamente en ventanas) supone entre el 25% y el 30% de la factura mensual. Así lo certifica el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).

Por supuesto, es conveniente que tanto las paredes que dan al exterior como las puertas tengan la menor pérdida térmica posible.